CARTA DE DON MANUEL DE IRUJO A JULIAN ELORZA
26 de octubre de 1931.
Sr. Don Julián Elorza.
Mi querido amigo: a Vd. Que significa el gesto ecuánime de nuestra posición de vascos que esperan la libertad siempre, me dirijo con una impresión y con una confidencia.
El Estatuto salió de la Sociedad de Estudios Vascos con un sentido autonomista conocedor de la realidad vivida en el Estado y de los vientos de fronda que soplaban sobre el estadio constitucional. Las enmiendas de Azpeitia formaron el Estatuto de Estella, el de la derecha. Y la reacción contra ellas, movió a las Comisiones Gestoras a formar el de la izquierda. Todos sin embargo, tomaron por base única, copiaron con alguna adición el Estatuto de la S. de E.V. que es en definitiva nuestro único Estatuto, aceptado por todos unánimemente.
Hemos triunfado en un aspecto esencialísimo: ya nadie piensa en otro Estatuto que el Estatuto Vasco integral. Hemos constituido Euzkadi en la mente de los vascos de todas las creencias, de todas las ideas. Unos por entusiasmo, otros por conveniencia y muchos por defensa igosista de su posición, todos han aceptado el reconocimiento fundamental de existencia de pueblo con personalidad una. Eso es muy grande.
Y así mismo hemos triunfado en algo de gran trascendencia: La S. de E.V. ha adquirido una autoridad indiscutible, por todos reconocida y proclamada. La S. de E.V. es hoy un organismo que nos sirve de medio de expresión y de causa de desarrollo de iniciativas, que nadie puede rechazar.
Partiendo de ambos hechos voy a dar a Vd. alguna impresión:
La Constitución, sigue su curso. Buena o mala, religiosa o atea, federal o federable, el mundo marcha y la Constitución va a ser un hecho dentro de días, de semanas.
La situación de nuestra Derecha Vasca Parlamentaria le impide hacer obra de gobierno hoy. El nacimiento ilegítimo de las gestoras separa a estas del País. Pero, lo primero es vivir, y para vivir es preciso, actuar, moverse, adaptarse. Vamos a salvar esta situación de desorientación, sin que nadie se moleste, sin que la Gestoras lo echen a perder, sin que los Alcaldes de la derecha provoquen los odios sectarios.
Y todo se salva con que la S. de E.V. que redactó el Estatuto, lo vuelva a tomar, lo ponga junto a la Constitución; lo que ésta nos permita incluir entre nuestras facultades. La S. de E.V. lo hace y seguramente que izquierdas y derechas, blancos y negros, Gestoras y Diputados, todos aceptamos como bueno lo que la S. de E. V. haga.
Otra cosa: De los Ríos decía que, España tenía su Ulster religioso en el País Vasco. Y yo repito que Euzkadi, tiene su Ulster político en la Ribera Nabarra. Algo que haga simpático, agradable, útil, efectivo el Estatuto en nuestra Ribera. Es la personalidad de zona que más se separa del conjunto. Y esta separación real y de hecho, se traduce en apartamiento total y absoluto del Estatuto, que allí es una entelequia. ¿Cabría dar a la Ribera un puesto permanente siempre, en atención a sus peculiaridades de geografía, de historia, de producción, de intereses? Piénselo Vd.
Firmado Manuel de Irujo
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