Referirse a Don Fernando durante el exilio antifranquista, era sabido que se aludía a Don Fernando Valera, el indiscutible pensador de la emigración política. Si en sus principios políticos, a lo mejor por haber conocido a Blasco Ibañez, el Zola español, denunciador de las explotaciones, se sintió atraído hacia lo ácrata, incluso hacia el trotskismo al desilusionarse de la revolución soviética, o alentado, mas bien, por ese dejo de las Germanías de rebelión popular que se gloria su Valencia añorada, después, sin perder la savia señera, fue añadiendo esa corteza de la sensatez haciéndole ser ese "sage" tan singular para todos los sectores del exilio español, catalán y vasco, que siempre le escucharon o contemplaron con profundo respeto.
El 14 de Abril bien merecía presentarle el saludo proverbial de "Salud y República", sobre todo para agradecerle el sentido Mensaje que nos envió para el acto en memoria de nuestro Don Manuel, celebrado en el Ateneo Ibero-Americano, a la vez que lamentaba profundamente que los achaques de sus ochenta y pico le impidieran estar presente para dar cuenta de su constante colaboración con Don Manuel y los vascos en este medio siglo. Ni qué decir tiene que en cuanto me vio me preguntó por todos los destacados nuestros, lamentando el fallecimiento de Don Julio Jauregui "una mente política tan equilibrada...", o el percance sufrido por el Lehendakari Leizaola, "todavía en refriegas callejeras..."
Era verdaderamente aleccionador sentarse a la vera de Don Fernando y saber de las vicisitudes ocurridas en el Estado español desde principios de siglo, de las que fue testigo, y de las que por su amplio saber le hacían remontar hasta las Cortes de Cádiz, réplica a las apócrifas y afrancesadas de Bayonne. Para él, desde entonces esta España estaba condicionada, o secuestrada, como denunciaba Blasco Ibañez, y mucho de lo que ocurre en el presente, incluso, y a lo mejor, sobre todo con la cuestión vasca, es porque sigue cumpliéndose la voluntad de Franco de que "siga todo atado, y bien atado..." "Aparte de ello, los extremismos criminales de su país, es sólo contagio universal de esta nuestra era tan desquiciada..."
Me fue relatando el debate parlamentario de tramitación del Estatuto de Catalunya, de difícil concesión, también y de cómo se empleó a fondo en su favor, con el resultado de que fue invitado a intervenir y participar en actos en favor del Estatuto Vasco, tomando parte en un mitin en Vitoria con José Antonio de Aguirre. ¡Vaya sorpresa tuve un día, en que el Presidente Aguirre y el Comité pro-Estatuto me regalaron un reloj para agradecerme mi aportación en la defensa de la aprobación del Estatuto Vasco. "Bueno" -me añadió bromista- no vaya a publicarlo Ud. y me pase lo de la campaña denigrante que sufrió Lerroux porque el estafador de estraperlo Strauss, le había regalado un reloj "que ni siquiera era de oro..." como lamentaba amargamente Lerroux.
Pero estaba presente el periodista Alderete, otro archivador de hechos históricos, y le preguntó directamente por qué en un tiempo le llamaron El Apóstol. Ante la sorpresa de Don Fernando, refirió el periodista que la Agencia Havas le envió a principios de Septiembre de 1936 al frente de Madrid del lado franquista, pues se esperaba ya la entrada de los facciosos en la capital. El 7 de Septiembre, uno de los receptores del edificio en donde se albergaban los periodistas extranjeros tras las tropas, captó una proclama del Subsecretario de Comunicaciones del Gobierno de la República, Don Fernando Valera, instando a los madrileños a las barricadas, entonando el ¡No pasarán!, y anunciando que se hallaban a punto de venir de Albacete columnas de refuerzos con expertos militares para la defensa de Madrid. "Pero ¿cómo esa proclama la lanzó Ud. y no el Gobierno o su Ministro?," preguntó Alderete!”. "Pues, sencillamente porque desde Largo Caballero hasta el último Ministro, todos habían evacuado hasta Albacete o a Valencia, siguiendo a Martínez Barrios, convencidos de que no había medios para defender a Madrid... y ya las avanzadillas controlaban el Puente de los Franceses!. Yo también así lo creía, pero prefería arriesgar mi suerte, mientras no me abandonaran mis técnicos de comunicaciones, y con las proclamas ver si el enemigo temiendo una lucha barrio por barrio, reconsideraba su avance, y daba tiempo a la llegada de los refuerzos anunciados. Y así ocurrió a los 3 ó 4 días que nos llegó la columna al mando del General Miaja. Además, estaba conmigo el Alcalde Pedro Rico, que, a pesar de su humanidad, era un estoico." "Pues mire, Don Fernando -le atajó Alderete-, en el puesto de prensa de los facciosos al oír su proclama, nos preguntamos todos: ¿Pero quién es este Valera tan alocado, ¿es un nuevo alcalde de Móstoles?. Y el jefe de la prensa franquista, un tal Melgar, encogiéndose de hombros nos dijo: "Es un tío visionario, que suele recorrer los pueblos de Valencia en alpargatas, hablando a los campesinos en favor de una República fraternal, humanista y no sé qué jerigonzas. Le llaman el Apóstol; el pobre, pronto será mártir..."
Aquél visionario de alpargata, además de participar en numerosos puestos de responsabilidad con la República en España y en el exilio, ha sido un investigador literario de primera, del que la intelectualidad mexicana se ha beneficiado mucho más que la española. "Más de cien mil pliegos ha tenido que mecanografiar, y aprenderme el alfabeto griego..." regañaba dulcemente su fiel esposa Carmen. Desde las lecciones de Alcibiades y otros maestros atenienses, la recopilación de "Los místicos del islam" y de filósofos judíos, pero escritos en árabe, hasta los pensamientos del Padre Francisco Osuna, confesor de Santa Teresa, todo el misticismo judeo-árabe, español en suma, ha sido vertido a nuestros días por esa paciencia benedictina que alienta en el fondo del alma y de la mente de Don Fernando, y que aún esperaba, desde su exilio parisino y antes que los achaques no le inutilicen, el sobresalto republicano de su querida España.
Para terminar dándome gusto me contó una de sus investigaciones sobre algo vasco. Pasaba unos días en Granada, y se fue a recorrer la sierra llamada de Elvira. Sin poder saber de primeras a que se debía tal nombre, se le ocurrió investigar en Sevilla. Resultó que el nombre original era Iriberri, pueblo, nuevo, en vasco. ¿No será la de Uds. la lengua primitiva de Iberia?.
Armaindegui
Queridos Amigos,
Me gustaría presentaros al sr. Güemes, marido de la sra. Fabra, consejero de Sanidad de la autonomía de Madrid (porque Madrid es una autonomía respecto de España, y no solo la capital de ese Reino, lo crean o no lo crean si lo contáis en el planeta Tierra fuera del mismo):
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/11/madrid/1226409550.html
El feliz matrimonio es conocido por célebres adaggios. Si su mujer lo es por el adorable "QUE SE JODAN !!!", el consejero de Esperanza Agirre, Frande de España, lo es por otra frase no menos magnífica, viniendo sobre todo de quien viene, un consejero de SANIDAD y del PP, respecto a la prohibición de fumar en espacios en que se molesta a los no fumadores:
"UNO NUNCA CONSIGUE BUENOS RESULTADOS PROHIBIENDO ALGO"
Publicado por: Donatien Martinez-Labegerie | 07/14/2012 en 08:52 a.m.
Muy interesante, Fernando Valera.
Otro día quizás pdrías dedicar otro Post al aragonés Joaquín Costa, que previó décasas antes los acontecimientos de 1936 y siguientes.
Pero ellos son parte de los perdedores de la historia, y no se puede ir hacia atrás. Ganaron los malos y hay que ser consecuente y fuerte ahora.
Publicado por: D M-L | 07/14/2012 en 06:03 p.m.