El viernes 10 de agosto nos había convocado Xabier Irujo a la presentación de su libro “El Gernika de Richthofen” un buen trabajo de investigación histórica que le ha llevado tres años hacerlo y en el que ha tocado todo lo ya tocado y lo tocable en relación a lo dicho y escrito sobre el bombardeo con una tesis de fondo: Los trescientos y pico muertos que dice el parte oficial en relación con las víctimas no se atiene a la verdad. Por lo menos son cuatro veces más. Al franquismo no le interesó divulgar una cifra que respondiera a la realidad pues nadie mejor que ellos sabían lo que había debajo de una Villa derruida tras el pase de cinco batidas de aquellos Junkers con bombas incendiarias y destructivas. Si solo en Durango hubo esa cantidad de víctimas, en Gernika, hubo el cuádruple.
Lo malo es que los franquistas entraron tres días después y si bien Gernikazarra, trabaja con datos constatados de los informes en hospitales, en el cementerio y personales la tesis de Xabier Irujo va más allá y saca sus propias conclusiones en este interesantísimo libro que recomiendo. Yo mismo aporté al archivo de la Fundación la carta de Leizaola con el número de muertos que hizo oficial el Gobierno Vasco. La traje de los archivos de París.
Lo malo del acto es que estaba organizado en la antigua fábrica de pistolas Astra hoy convertida en espacio cultural pero como aún no está inaugurada, el Gobierno Vasco y su departamento de Cultura prohibieron se hiciera, allí y la tal presentación se realizó a sala llena en el Museo de la Paz de Gernika. Con éste trasiego llegué tarde y estuve, como están muchos en los funerales, fuera del pórtico de la iglesia. Y allí pude hablar con concejales del PNV de Gernika.
Les comenté mi parecer personal sobre el Museo. No soy partidario de Museos de la Paz. La idea es loable, pero Gernika fue destruida por la Legión Cóndor al servicio de Franco y su sublevación. Y el Museo debería estar dedicado a éste hecho singular e histórico. La gente quiere ver lo que ocurrió en copias de los bombarderos, de los pilotos alemanes, cómo era un día de Mercado en la Villa Foral, qué pasó después y no frases de Gandhi que lo ocupan todo, aunque hay un breve apartado dedicado al bombardeo que no está mal, pero debería, estar mejor y sobre todo con más elementos. En su día hice una gestión con el Ministerio de Defensa para que un Junker, igual que los de la masacre, se exhibiera en Gernika. Había uno igual en “Cuatro Vientos”. Aquello se interrumpió y nada más se ha hecho. Y lo de la Paz está bien para las esculturas al aire libre, para otro museo, porque sitios hay pero no para este Museo que debería estar dedicado a la Destrucción de una Villa, en día de mercado como banco de pruebas, y no para ese buenismo, que nos invade y que edulcora la historia. ¿Por qué los judíos en el Museo del Holocausto solo exhiben lo que fue aquel horror?. Fundamentalmente para que no se olvide, y, sin embargo, nosotros nos pasamos en nuestro pacifismo simbólico.
Cuando Eduardo Vallejo fue alcalde de Gernika le di la tabarra para que ocupara una pared con la réplica del “Guernica” de Picasso. Me hizo caso. Hoy, me lo comentaron los concejales, esa cerámica es uno de los sitios más visitados y fotografiados. Pues claro. La gente no quiere que le adoctrinen. La gente quiere hechos, y la destrucción de Gernika fue un hito en la historia de la humanidad.
Pero, así son las cosas. La presentación de este libro me permitió hablar con Arantza Amezaga de sus libros, con un hijo de Juanita Beistegui a quien hacía años no veía, con el historiador Aguirreazkuenaga que trabaja en el segundo libro de las cartas de amor de Sabino a su novia Nikolase, con el hijo de Javier Epalza, con Txomin Saratxaga que prepara la reedición del libro de Ramón Galarza "Diario de un gudari condenado a muerte", y con gentes varias del pueblo. Aunque no me enteré de nada de lo que dijo Xabier, sabía de qué iba pues he seguido su encomiable trabajo. Ojalá hubiera en Euzkadi más historiadores jóvenes como él.
Vaya, ya con el título del libro se huele a la legua que es propagandístico y seguramente los datos parciales y subjetivos. Qué demonios tiene que ver Richthofen con algo que pasó 19 años después de su muerte?. Si es que hablamos del mismo Barón v.Richthofen, claro está.
Es como si algún ilustrado, iluminado del PP escribiera un libro titulado "La Siria de Txapote".
Pues nada Xavier Irujo, para algunos, el terror que describe usted fue la salvación de otros tantos millones. Quédese con ese dato, también subjetivo y parcial.
CJota.
Publicado por: CJota. | 08/12/2012 en 11:24 a.m.
Aunque suelo pasar de las excrecencias mentales de la basura de C.J. esta vez no.
Los filonazis, neofascistas, franquistas adoptados o como quiera que se llame la subespecie humana a la que pertenece esta escoria moral no tiene derecho a la libertad de expresión.
Desconozco si tiene familia o si es que estos infrahumanos se desarrollan en ese ámbito pero me imagino que este sociópata desciende de una célula de locos y/o alcohólicos desestructurados.
Tipejos como este terrorista deberían de estar en la cárcel. No pierdo la esperanza.
En recuerdo de las víctimas del terrorismo franquista, te deseo lo peor, nazi.
Publicado por: MEMORION | 08/12/2012 en 12:57 p.m.
Pues no, no hablamos del Baron Rojo Von Richthofen de la Primera Guerra Mundial, sino del pariente que mandaba la Legion Condor. Un poco de esfuerzo para no quedar a la altura del betun, CJota. Que no cuesta tanto trabajo mirar la Wikipedia antes de poner chorradas.
Publicado por: Iñaki | 08/13/2012 en 04:58 p.m.