Sería injusto reducir el pensamiento de Hanna Arendt a sus denuncias del totalitarismo, aunque ésta es, sin duda, la parte más recordada de su obra. Su condición de judía la obligó a exiliarse en Francia y en Estados Unidos, a la llegada al poder del nacionalsocialismo, y aquellas traumáticas experiencias le llevaron a profundas reflexiones sobre la condición humana, escritas desde el amor a la vida. Éste es un fragmento de su ensayo “Eichmann en Jerusalén”. Un estudio sobre la banalidad del mal, publicado por primera vez en 1963, y corregido y ampliado, en su versión española, por la Editoriai Lumen, en 1999.
El miembro de la jerarquía nazi más dotado para la resolución de problemas de conciencia era Himmler. Eichmann únicamente recordaba uno de estos eslóganes. Y lo repetía constantemente: “Éstas son batallas que las futuras generaciones no tendrán que librar”. Se refería a las batallas contra las mujeres, los niños, los viejos y las bocas “improductivas”.
Aquí, nosotros, tan sólo podemos decir que las esperanzas de Himmler no fueron defraudadas. Sin embargo, debemos poner de relieve que Himmler casi nunca intentó hallar justificaciones desde un punto de vista ideológico, y que, cuando lo hizo, ello pronto cayó en el olvido. Lo que se grababa en las mentes de aquellos hombres que se habían convertido en asesinos era la simple idea de estar dedicados a una tarea histórica, grandiosa, única (una gran misión que se realiza una sola vez en dos mil años), que, en consecuencia, constituía una pesada carga. Esto último tiene gran importancia, ya que los asesinos aparentemente no eran sádicos, ni tampoco homicidas por naturaleza, y los jefes hacían un esfuerzo sistemático para eliminar de las organizaciones a aquellos que experimentaban un placer físico al cumplir con su misión. Parecían incluso honrados padres de familia.
De ahí que el problema radicara, no tanto en dormir su conciencia, como en eliminar la piedad meramente instintiva que todo hombre normal experimenta ante el espectáculo del sufrimiento físico. El truco utilizado por Himmler era muy simple y, probablemente, muy eficaz. Consistía en invertir la dirección de estos instintos, o sea, en dirigirlos hacia el propio sujeto activo. Por esto, los asesinos, en vez de decir: “¡Qué horrible es lo que hago a los demás!”, decían: “¡Qué horribles espectáculos tengo que contemplar en el cumplimiento de mi deber, cuan dura es mi misión!”.
La orden de exterminio de todos los judíos dada por Hitler, aun cuando fue promulgada más tarde, tuvo sus orígenes en época muy anterior. Ya en 1935, Hitler había dicho al Director General de Medicina del Reich, Gerhard Wagner, que, “si estallaba la guerra, volvería a poner sobre el tapete la cuestión de la eutanasia, y la impondría, ya que en tiempo de guerra es más fácil hacerlo que en tiempo de paz”.
Entre el mes de diciembre de 1939 y el de agosto de 1941, alrededor de cincuenta mil alemanes fueron muertos mediante gas monóxido de carbono, en instituciones en las que las cámaras de la muerte tenían las mismas engañosas apariencias que las de Auschwitz. El programa fracasó. De todos lados llovieron protestas de gentes que, al parecer, aún no habían llegado a tener una visión puramente objetiva de la finalidad de la Medicina y de la misión de los médicos. La matanza por gas en el Este -o, dicho sea en el lenguaje de los nazis, “la manera humanitaria de matar”, a fin de dar al pueblo el derecho a la muerte sin dolor- comenzó casi el mismo día en que se abandonó tal práctica en Alemania.
Ninguna de las diversas normas idiomáticas, cuidadosamente ingeniadas para engañar y ocultar, tuvo un efecto más decisivo sobre la mentalidad de los asesinos que el primer Decreto dictado por Hitler en tiempo de guerra, en el que la palabra asesinato fue sustituida por el derecho a una muerte sin dolor. Cuando el interrogador de la policía israelí preguntó a Eichmann si no creía que la orden de “evitar sufrimientos innecesarios” era un tanto irónica, Eichmann ni siquiera comprendió el significado de la pregunta, debido a que en su mente llevaba todavía firmemente anclada la idea de que el pecado imperdonable no era el de matar, sino el de causar dolor innecesario. Seguramente, pensó también que el nuevo método de matar indicaba una clara mejora de la actitud adoptada por el Gobierno nazi para con los judíos, puesto que, al principio del programa de muerte por gas, se expresó taxativamente que los beneficios de la eutanasia eran privilegio de los verdaderos alemanes. A medida que la guerra avanzaba, con muertes horribles y violentas en todas partes, los centros de gaseamiento de Auschwitz, Chelmno, Majdanek, Belzek, Treblinka y Sobibor, debían verdaderamente parecer aquellas fundaciones “caritativas” del Estado de que hablaban los especialistas de la muerte sin dolor.
Hanna Arendt
Amnistía Internacional tira de las orejas otra vez a España por su actitud con la tortura.
Y nadie dice nada, ni los intelectuales, ni la iglesia....
¡Esto sí que es una sociedad podrida!
Publicado por: MEMORION | 08/28/2012 en 07:38 a.m.
Rua:
Nos explicas lo de los caciques en Galicia a la hora de votar?
Publicado por: Blasito | 08/28/2012 en 10:50 a.m.
Eichmann Jerusalemen:
http://www.ehu.es/ehg/klasikoak/?m=Itzultzailea&z=koro+navarro
Publicado por: Fortunato | 08/28/2012 en 11:12 a.m.
En urgencias tenemos un lema. 'leave the ego at the door' lo que realmente importa es la vida del paciente. En euskadi-nafarroa la clase política tiene un paciente en necesidad de un gobierno fuerte que vaya a mirar por lo que necesita nuestra tierra primero y siempre. Los partidos españoles no son quienes velan por nuestro interés. Los vascos queremos unidad entre los vascos. He participado en reanimaciones que sólo puedo explicar como milagros porque gente que se odia con pasión trabaja unida. No le regálemos a los fachas una euskadi.nafarro desunida
Publicado por: Txilinasti | 08/28/2012 en 06:11 p.m.
COMO DIRÍAN LOS ARGENTINOS, ¡QUÉ BRUTOS SON ESTOS GALLEGOS!
Ahora si va el enlace bien ...
http://es.wikipedia.org/wiki/Rapa_das_bestas
Publicado por: Cebedio | 08/28/2012 en 08:57 p.m.
RUA RUA RUA ...
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
Publicado por: Blasito | 08/29/2012 en 07:03 p.m.
Si después de la alianza antinatural y ademas de antidemocratica de PPPSOE, los vascos no somos capaces de aliarnos en pos de unos mínimos que nos acerquen mas a ejercer nuestro derecho natural a elegir con quien y como queremos vivir pues apaga y vamoos, que aquí no hay mucho que rascar.
Ni Bildu ni el PNV estarían a la altura de las circunstancias y esto seria un diservicio a la masa nacionalista vasca.
No creo que esto pase.
Publicado por: Cangorileiro1 | 08/29/2012 en 09:01 p.m.
Pone los pelos de punta el nivel de los candidatos republicanos a la presidencia USA.
Racistas, xenófobos, defensores del conservadurismo a ultranza en detrimento de las más desfavorecidos, opiniones sobre la libertad sexual de la mujer dignas de la Edad Media, apoyo a la libertad de portar armas y del ojo por ojo, plena disposición a guerras suicidas...
Romney, su segundo y los demás candidatos republicanos son puro fascismo.
Cuidado con ellos, que así empiezan las grandes tragedias mundiales.
Publicado por: MEMORION | 08/30/2012 en 08:12 a.m.
Hola, buenas noches:
¿Podrían indicarme donde puedo localizar un artículo de Iñaki Anasagasti sobre los fueros de Navarra? Ley sálica si/no, etc...
Agradecido
Publicado por: Xavier Carbonell Margenat | 08/31/2012 en 10:33 p.m.
Aquí le pongo los títulos de varios de mis artículos, para que vea y me informe concretamente a cual se refiere:
443.12 Nabarra con los precursores delnacionalismo
492.12 El primer Estatuto uniprovincial aloapado, para Navarra
493.12 Cuando los socilistas vascos rompieron con Navarra. Nueva imagen del PSE-PSOE en su III congreso.
494.12 Cuando los navarros se escindieron del PSE
495.12 Amejoramiento del fuero, reintegración foral o soberanía del pueblo vasco.
496.12 Patriotas Nabarros
544.12 José Aguerre, 50 años sin él.
555.12 ¿Se intentó reimplantar el estado de Nabarra durante el primer carlismo?
585.12 En viaje familiar por Olite, Alzuza, Iruña, Arizkun (2)
594.12 Uxua - Ujue - Xabier antoñana
614.12 El alcalde de Estella
618.12 Una vida dedicada a Navarra (Jaime del Burgo Torres)
En espera de sus comentarios sobre el particular, reciba un cordial saludo.
Iñaki
Publicado por: ianasagasti | 09/03/2012 en 11:53 a.m.