Por: Julio Feo
Las actividades de una corporación han de entenderse, según el autor, como parte integrante de un proyecto empresarial indivisible e indisoluble: tanto lo que se produce y lo que se vende, como lo que se comunica y cómo se comunica. Esta idea es una de las bazas a jugar por las empresas españolas para aumentar su competitividad y garantizar su supervivencia.
Los empresarios y ejecutivos españoles no acaban de apreciar el valor que la comunicación corporativa tiene para la consecución de los objetivos estratégicos de sus negocios. Así parece deducirlo el prestigioso periódico británico Financial Times, que se hacía eco recientemente de una encuesta realizada por una agencia de ese país entre 243 miembros de comités directivos de empresas europeas.
Los empresarios franceses, por ejemplo, parecen percibir la comunicación e identidad corporativas como un instrumento de relación con los clientes. Por otra parte, alemanes y austríacos suelen atribuir a esas funciones una misión interna, de comunicación con sus empleados. Finalmente, los británicos tienden a asociar comunicación e identidad con el marketing. Sin embargo, los empresarios españoles no parecen otorgarle ninguna utilidad práctica: la comunicación y la identidad corporativa se entienden como conceptos abstractos y que sólo son expresión de la cultura general de las compañías.
Esta incomprensión de nuestros compatriotas refleja el grado de confusión que existe actualmente sobre el significado de unos términos -comunicación, identidad- que han sido utilizados de forma abusiva e imprecisa en el lenguaje coloquial y a los que se atribuyen significados polivalentes.
No es extraño que un consultor estadounidense especialista en comunicación corporativa, Michael Anou, haya llegado a afirmar que "la situación del trabajo de comunicación es ahora como la del marketing en los años sesenta: las empresas saben que es importante, pero no saben cómo realizarlo ni qué capacidades exige".
Pero esta indiferencia de las empresas españolas no las exime de la satisfacción de una necesidad creciente. Vivimos en un mundo sumido en un proceso de cambios vertiginosos en el que la comunicación y la transmisión de la identidad de las compañías forman parte de sus objetivos estratégicos.
Cada negocio, al igual que cada organización humana, es único y no repetible. Su personalidad ha de arraigarse entre sus miembros y, lo que es decisivo, entre aquellos que la observan. Una empresa no puede permitir que existan dudas entre sus empleados o sus clientes sobre qué es, qué es lo que hace y persigue o hacia dónde se dirige: "La comunicación es la capacidad de crear identidades que viven en la imaginación de otros", en palabras del filósofo y empresario chileno Fernando Flores.
Por ello, todas y cada una de las actividades desarrolladas por una corporación han de suponer una reafirmación de su personalidad, de sus propios rasgos. Lo que se diga o se haga, individual o colectivamente, ha de tener consistencia en los comportamientos, en las actuaciones y en los estilos, ya que es el único medio de reafirmar la identidad de un negocio, de una compañía.
Valor estratégico
Esta disciplina es aún más necesaria, si cabe, en aquellas corporaciones grandes. En ellas, el volumen y la complejidad de intereses entrecruzados que surgen de forma natural exigen que la gestión de la comunicación corporativa se haga de forma consciente, planificada y profesional. El incremento del valor estratégico de esta función obliga a que ésta sea asumida directamente por la alta dirección empresarial -presidentes, consejeros delegados- y, en aquellas ocasiones en las que las dimensiones del negocio lo imponen, con la asistencia de consultores especializados. La revista The Economist viene a confirmarlo cuando reconoce que hoy ya son muchos los responsables de grandes compañías que dedican más del 60% de su tiempo a la comunicación y cuando su propio presidente, sir John Harvey Jones, piensa que "las principales actividades a las que debe dedicarse un presidente de empresa son la planificación estratégica y la comunicación".
De esta forma, la comunicación corporativa ha de entenderse como un proceso integral de análisis, definición e implantación. En primer lugar, un análisis del entorno empresarial que integre las variables económicas, sociales y políticas que influyan sobre las oportunidades y amenazas para la consecución de los objetivos estratégicos de cada empresa. En segundo lugar, una definición y diseño de las señas exclusivas de la identidad corporativa de cada negocio. Finalmente, una implantación y proyección de esa identidad.
En resumen, las actividades de una corporación han de entenderse como partes integrantes de un proyecto empresarial indivisible e indisoluble: tanto lo que se produce y lo que se vende como lo que se comunica y cómo se comunica.
Por si fuera poco, asistimos en la actualidad al fenómeno de una integración mayor de las empresas con las sociedades en las que desarrollan sus actividades. Así, se está produciendo también un incremento de los juicios y críticas que la comunidad formula sobre el quehacer de las compañías.
Finalmente, el reto del presente y del futuro para las empresas españolas es y será aumentar su competitividad para garantizar su supervivencia a través de un aumento de su cuota del mercado, de una fusión, de una alianza acertada o de una reestructuración eficaz. En cualquiera de estos casos, la comunicación de una identidad sólida a clientes, accionistas o empleados es una baza decisiva para la consecución de los objetivos marcados.
Julio Feo es presidente de Consultores de Comunicación y Dirección, y entre octubre de 1982 y mayo de 1987 ha sido secretario general de la presidencia del Gobierno y secretario del presidente.
Desde luego que la comunicacion de Garzon es la comunicacion del mayor caradura que pueda imaginarse.
http://politica.elpais.com/politica/2012/08/03/actualidad/1344020369_734196.html
Garzon, juez que ha ignorado, si no permitido, la tortura a miles de vascos, hablando del soldado manning y de su detencion.....
Senador, un articulo poniendo a caldo al fascista de garzon
Publicado por: takolo3 | 08/05/2012 en 09:06 a.m.
Hoy hay un artículo en Gara.net de Unai Parot, el preso político vasco célebre porque la jurisikprudencia hispana ha puesto su nombre en su repugnante doctrina fascista.
En el artículo del zuberotarra, se llama la atención sobre la naturaleza del Pueblo de la lengua vasca a través de cómo ese código de signos transmite unos valores.
http://www.gara.net/paperezkoa/20120805/355719/eu/Erdara-maitea
Unai nos exhorta en él a no olvidar esto, a ser fieles al idioma y a los valores propios del wue nos da cuenta, a no caer en el error de extranjerizar la lengua sin tocsr su corrección gramatical ni semántica mediante una perversión de valores colonizante.
En realidad Parot nos está diciendo que no solo en la lengua, sino en todo lo demás, el País Vsco debe ser fiel a sí mismo si quiere permanecer y no diluirse.
Parot askatu!
Publicado por: Donatien Martinez-Labegerie | 08/05/2012 en 09:16 a.m.
Muy buen post! Hace poco comencé con un negocio y en lo primero que decidí invertir fue en la papelería de la empresa (tarjetas de presentación, hojas membretadas, folders, etc.). Estuve buscando a a alguien que pudiera hacer bien el trabajo sin tener que sacarme un ojo de la cara...después de un rato encontré a una agencia que me la cotizó a buen precio y pues quedé muy a gusto con el resultado. Les dejo aquí el link de la agencia por si a alguien le sirve:
Diseño de Papelería Empresarial
Saludos!
Publicado por: Erick Rubio | 08/08/2012 en 06:11 p.m.