Por: Imanol de Aberasturi
El 26 de Diciembre de 1971 fallecía en Donihane Lohitzun Joseba de Rezola. Ocupaba, entonces, el puesto de Vicepresidente del Gobierno de Euzkadi, representando en el mismo al Partido Nacionalista Vasco. Nos olvidamos demasiado pronto de los muertos, por eso creemos que es oportuno y necesario el refrescar la memoria recordando a uno de los hombres de historial más brillante en la lucha por la libertad de Euzkadi.
Gipuzkoano, nacido en Ordizia, fue desde su juventud un militante y dirigente destacado de nuestro Partido. Dejó su huella en el Secretariado del Gipuzko, así como en dicho Consejo Regional y en el E.B.B. Pero su entrega total fue el 18 de Julio de 1936. Estuvo presente desde el primer día en la Junta de Defensa de Gipuzkoa, en la Comisaría de Guerra, tomando una parte activa y decisiva en el rendimiento de los Cuarteles de Loyola. De ahí parte una entrega total a la Causa de Euzkadi y de su Libertad, sin contrapartida de ningún género, sacrificando su vida familiar al cumplimiento de lo que consideró como su deber primordial.
Constituido el Gobierno de Euzkadi, el Lehendakari Aguirre le encarga de la Secretaría General de Defensa, Consejería que ocupaba el mismo Lehendakari, pero que, por las circunstancias de la guerra, era la más importante del Gobierno. Sería muy largo enumerar la brillante actuación de Rezola en este puesto tan importante. Pero si queremos citar uno de los problemas más conflictivos que se le presentaron, la participación de una parte del Ejército Vasco en la campaña de Asturias, operación de guerra que fue confiada al Comandante Saseta, uno de los militares profesionales más brillante y leal, que tuvo el Gobierno de Euzkadi. Allí tuvo Rezola la ocasión de confirmar sus sentimientos de patriota vasco y, al mismo tiempo, de leal colaboración al Gobierno de Euzkadi y a su Lehendakari.
Con respecto a su actuación en la guerra, creemos que se le puede aplicar a Rezola la acertada frase de Xabier Arzalluz al Lehendakari Aguirre "fue un hombre de paz, que supo hacer la guerra". También Joseba de Rezola, hombre de paz, en toda la extensión de la palabra, supo hacer la guerra y la hizo sin olvidar en ningún momento su condición de cristiano y de vasco.
AI caer el Ejército Vasco prisionero en Santoña, era Rezola la figura más destacada del Gobierno de Euzkadi en manos del enemigo. Rezola se quedó con sus gudaris, consciente de su responsabilidad y del riesgo que ello suponía para su vida. Tuvo un gesto, poco corriente en esos momentos tan difíciles, de ceder su puesto en el último avión que salía de Santander a uno de sus compañeros en las labores del Gobierno.
Condenado a muerte, allí inicia una etapa de su vida de total compenetración con los dirigentes del Partido Nacionalista Vasco, condenados a muerte con él. Los Axuriaguerra, Artetxe, Unzeta, Arzalluz, Solaun y tantos otros. Queremos destacar un hecho muy importante y transcendente de su vida ocurrido en aquellos días. Su esposa, refugiada en Laburdi, en Kanbo, daba a luz una niña, la primera y única de su matrimonio, que fallecía poco después, Joseba de Rezola, condenado a muerte en Santoña, trasladado después a la cárcel de Larrinaga y más tarde al Penal de Burgos, no llegó a conocer a su única hija. Para valorar ese sufrimiento, creemos que hace falta pasar por la misma circunstancia.
Después de pasar vanos años en los presidios de Franco, es puesto en libertad, pero se le prohíbe vivir en Euzkadi. Se traslada a Madrid y organiza, inmediatamente, la Resistencia Vasca. De Rezola puede decirse con verdad, que es el símbolo de la Resistencia. Ocupa el puesto de primer Presidente de la Junta de Resistencia y Consejo Delegado del Gobierno Vasco, organismo que agrupaba a los partidos políticos y organizaciones sindicales que colaboraban con el Gobierno en el exilio.
Tras conocer los calabozos de la Dirección General de Seguridad y la cárcel de Carabanchel, consigue evadirse de la Guardia Civil en la estación de Donostia, donde le conducían para inculparle en las actividades de la Resistencia. Después de estar escondido unos días, consigue atravesar la "muga" en circunstancias, entonces, muy particulares. Pero Rezola sigue siendo el hombre de la Resistencia, como lo prueban los numerosos viajes clandestinos a Euzkadi Sur para reforzar la organización, animar y dar ejemplo a aquellos patriotas que en aquellos años tan difíciles de represión supieron mantener viva la llama para pasar el testigo, años más tarde, a la joven generación que hoy dirige los destinos de Euzkadi.
En el exilio su actuación fue también, de entrega total. Consciente de la importancia de la propaganda, más aún en aquellos años de obligado silencio y de deformación total. Fue el impulsor y realizador de Euzkadi'ko irratia -Radio Euzkadi-, siendo su gran preocupación el paso de la propaganda, prensa, hojas, etc., con la preciosa colaboración de los gudaris que viviendo en la "muga" organizaron los pasos, con el riesgo que entonces suponían estas actividades. Fueron años de una actividad muy intensa, brillante, que tiene más valor porque fue callada y que todavía hoy, la ignora la mayoría de la gente. Los que acusan de inmovilismo al Gobierno de Euzkadi y al Partido Nacionalista Vasco, podrían empezar por aprender lo que se hizo en aquellos años y, sobre todo, cómo se hizo.
A la muerte de Xabier de Landaburu, fue designado Joseba de Rezola para representar al Partido Nacionalista Vasco en el Gobierno de Euzkadi, en calidad de Vicepresidente del mismo. Creemos que fue una justa recompensa a una vida entregada totalmente, como antes hemos señalado, a la Causa de la Libertad de Euzkadi. Colaborador leal y eficiente del Lehendakari Leizaola, como lo había sido en la etapa anterior del Lehendakari Aguirre, le sobrevino la muerte en el pleno ejercicio de sus actividades políticas. Todavía un año antes, con ocasión del Proceso de Burgos, tuvo una actuación muy importante, tal vez decisiva, para evitar que el juicio terminara con la aplicación de las condenas dictadas por aquel Tribunal militar.
No tuvo la satisfacción de ver la vuelta a la libertad y de la consecución del Estatuto de Autonomía para Euzkadi. El actual Gobierno ha tenido la delicada atención de darle su nombre a uno de los grupos salidos de Berroci. Bien se lo merecía.
Que el recuerdo de Joseba de Rezola nos sirva a todos, jóvenes que no le conocisteis y a nosotros nos sirvió de ejemplo, para ser fieles a los principios por los que él luchó y entregó su vida.
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