POR: Quim Monzó
El domingo, en El Mundo apareció una carta al director muy buena. La firmaba José Luis Moralejo, de Madrid, y decía así: "Sr. Director: Como todos los españoles, estoy siguiendo con interés y emoción la suerte de los tripulantes del Alakrana. En primer lugar, la de mis paisanos gallegos, pero también la de marineros de otras comunidades, así como asiáticos y africanos. Sin embargo, me producen cierta desazón las manifestaciones que he visto en favor de los arrantzaleak de Bermeo y alrededores: se realizan frente a edificios públicos en los que no se ve por ninguna parte la bandera de España, la que se supone que ese barco enarbolaba y la que ahora parece invocarse para que se pongan las cosas en su sitio. ¿En qué quedamos?".