Cuando Elvira de Miguel me llamó para estar hoy aquí en esta presentación le entendí mal sobre de lo que se trataba el libro. Creí que era un trabajo sobre el Partido Izquierda Republicana. Y como esos días andaba con una serie de trabajos sobre el primer Lehendakari, José Antonio de Agirre, cuyo cincuentenario de su fallecimiento en el exilio de París se cumplió ayer, le dije que sí. Agirre formó el 7 de octubre de 1936 un gobierno vasco de concentración con consejeros nacionalistas, socialistas, republicanos y comunista y uno de esos consejeros republicanos había sido apresado en la playa de Zarautz para ser posteriormente fusilado por los militares sublevados. Antes de morir, había mandada una carta de despedida al Lehendakari diciéndole que si su gobierno tenía que decidir sobre la vida o la muerte de una persona, él, desde el más allá, votaba por el indulto.
El próximo 25 de abril en Calella (Maresme) se va a celebrar otra de las consultas que se están realizando en Catalunya sobre el derecho a decidir con una pregunta muy clara:
¿Está usted de acuerdo con que Catalunya se convierta en un estado de derecho, independiente, democrático y social integrado en laUnión Europea?.
Agradezco a los organizadores de este V Foro Atlántico “Cuba, de la dictadura a la democracia” y dentro de este epígrafe, esta mesa redonda. Aún sabiendo que tratamos un asunto importante, delicado y de justicia, permítanme iniciarlo con una pequeña ironía.
Joseba Esnal, miembro del patronato de la Fundación Sabino Arana me invitó a ofrecer una conferencia sobre el exilio vasco en Zumaia el pasado viernes 16 de febrero. Acepté, y allí fui.