El Instituto Vasco de la Memoria, que será presentado en mayo, se inspira en espacios de Paine y Berlín, así como en museos de Holanda, Turín o Vercors
Por: Concha Lago
Ante su inminente presentación, el próximo mes de mayo, el Instituto Vasco de la Memoria, Convivencia y Derechos Humanos que coordinará todas las políticas públicas de memoria y recordará los sufrimientos injustos que ha padecido la sociedad vasca en los últimos 75 años, perfila su imagen y se fija en algunos referentes mundiales como modelos de estudio. Los memoriales de Paine, en Chile, el Museo de la Resistencia de Ámsterdam, los espacios para el recuerdo del distrito de Schönberg, en Berlín, el Museo Diffuso de Turín, o de Vassieux en Vercors, en Francia, son algunos de los espejos donde se mira para recordar a las víctimas de la Guerra Civil, la dictadura, las de ETA, las del GAL y las provocadas por grupos de extrema derecha, así como las víctimas de abusos policiales en el marco de la lucha antiterrorista.
