Bueno parece que esta campaña electoral que se decía de quince días está en su fase final. Una campaña electoral que ha durado tres meses y que como característica principal es que se impone el bipartidismo en el estado español y se fomenta la polarización, siendo imposible que surja un partido de centro que pueda ejercer un factor moderador entre uno y otro. Ese papel, para berrinche de populares y socialistas solo lo ofrecemos los nacionalistas. Unos nacionalistas que no existimos en el debate pero que el domingo a la noche seremos llamados en el caso en el que ni el PSOE ni el PP alcancen la mayoría absoluta. ¡Dios no lo quiera!.