“Republicanos: Vengo en nombre del Gobierno de la República Española a hacer acto de presencia en esta reunión. Cuantos sentimos en demócrata recordamos con emoción la fecha en que el pueblo de todos los confines del Estado, cambió el rumbo de la historia peninsular. De aquella afirmación trascendental traemos causa cuantos republicanos nos hallamos en el exilio, los que en el interior padecen las persecuciones del régimen imperante, y los que sacrificaron su vida en defensa de la democracia republicana, a los que ofrezco el testimonio de gratitud, reconocimiento y recuerdo imperecedero.
El 4 de junio se impartió el Premio de Irujo Etxea a Iñaki Perurena, y el acto tuvo momentos emotivos como el recorrido histórico de Iñaki, en su discurso, por las raíces de nuestro pueblo y la supervivencia de una lengua que en sus labios rebosa la sobriedad antigua unida a la vivacidad moderna. Nos conectó al pasado y trasmitió mensaje de presente desde su actividad profesional de harrijasotzaile. Aplaudimos sus palabras y su obra.
Hace 58 años, un 16 de diciembre, D. Manuel de Irujo pronunció esta conferencia a manera de síntesis histórica de nuestro pasado, dirigida a la juventud vasca. Cincuenta y ocho años después, reproducimos la misma como homenaje a la labor del insigne navarro y como aporte a esa misma juventud a la que D. Manuel de Irujo se dirigió, para que estudie en sus raíces y en la tolerancia, las bases del nacionalismo democrático.
Conmemoramos un aniversario más del fallecimiento en Sukarrieta del Maestro. EUZKADI me pide unas líneas sobre el motivo enunciado en el título que llevan éstas.
El pasado viernes presentamos en Bilbao el libro de Irujo escrito, o, mejor dicho dictado a su secretaria en 1937, sobre los primeros momentos de la guerra entre el 18 de Julio y el 7 de octubre de 1936. Lo dictó pues había tenido un accidente de coche yendo con el Lehendakari Aguirre en coche a la Sala Pleyel a escuchar un concierto del Coro Eresoinka. Tuvo su brazo escayolado y su pierna derecha vendada y gracias a eso tenemos este libro, con pulso narrativo, digno de un Pulitzer.
El viernes 10 de noviembre tuvimos noche cultural. Por la mañana habíamos presentados el libro “LLÁMAME TELESFORO”. Por la tarde a las ocho dimos una charla en Estella (Lizarra) en recuerdo de D. Manuel de Irujo.
Mi querido amigo: a Vd. Que significa el gesto ecuánime de nuestra posición de vascos que esperan la libertad siempre, me dirijo con una impresión y con una confidencia.
Mi querido amigo: Recibo su carta y contra mi malísima costumbre contesto. Me avisa Madariaga que las cosas de Nabarra cambian y que llegaremos a la Asamblea y Plebiscito en pleno éxito. Vd. Vio el ambiente de “acá” y el espíritu de estos hombres para “allí”.
Este año se cumplen 25 del fallecimiento de Don Manuel de Irujo, un excelente parlamentario del PNV que dejó impronta en un magnífico trabajo en el Congreso que Erkoreka y yo tratamos de dar a conocer.